Costa Rica y su cafe
En una tierra que protege el 21 por ciento de su territorio, para cuidar el 5 por ciento de la diversidad mundial de flora y
fauna que la cubren, hay un ambiente adecuado para que los costarricenses puedan amar lo que hacen y hacerlo bien.
El deseo de protección ambiental ha permitido atender con esmero los suelos y el clima ideales para producir café, ya
que los suelos tienen un ligero grado de acidez tropical, producto de una tierra enriquecida por las cenizas volcánicas,
son ricos en materia orgánica y ello promueve una buena distribución de las raíces de las plantas de café, que retienen la humedad
y facilitan la oxigenación. Esta combinación de características inyecta vigor a la planta y es uno de los muchos factores que
contribuyen a la calidad del café de Costa Rica.
Más de 70 por ciento de la producción viene de las montañas, en donde las alturas van de 1000 a 1700 metros sobre el nivel del mar.
Ahí la temperatura fluctúa entre 17° y 23° centígrados, la luz solar es estable y la cantidad de lluvia, óptima. Estos
elementos aseguran un resultado tan regulado y favorable como el efecto invernadero.
Costa Rica es el único país en donde, por decreto presidencial (N°19302-MAG, 4 de diciembre de 1989), solamente las
variedades Arábica pueden ser sembradas, porque en esta tierra prodigiosa, el conocimiento, la experiencia y
los dones de la naturaleza se unen.
Para más información sobre el café de Costa Rica por favor visite la página del ICAFE
|